El glaucoma es una enfermedad que daña el nervio óptico del ojo. Generalmente se produce cuando se acumula fluido en la parte delantera del ojo. El exceso de fluido aumenta la presión en el ojo y daña el nervio óptico.
El ojo produce humor acuoso constantemente. A medida que fluye nuevo humor acuoso en el ojo, debe drenarse la misma cantidad. El fluido se drena a través de un área llamada ángulo de drenaje. Este proceso mantiene la presión en el ojo, llamada presión intraocular. Sin embargo, si el ángulo de drenaje no está funcionando correctamente, el fluido se acumula, la presión interior del ojo aumenta y esto daña el nervio óptico.
El nervio óptico está compuesto por más de un millón de fibras nerviosas pequeñas. Es similar a un cable eléctrico compuesto por muchos alambres pequeños. Cuando estas fibras nerviosas mueren, se desarrollan puntos ciegos en la visión. Puede que no note estos puntos ciegos hasta que hayan muerto la mayoría de las fibras del nervio óptico. Si todas las fibras mueren, se quedará ciego.

Existen dos tipos principales de glaucoma.
Glaucoma de ángulo abierto: Este es el tipo más común de glaucoma. Se produce gradualmente, cuando el ojo no drena el fluido tan bien como debería. Como resultado, la presión del ojo aumenta y empieza a dañar el nervio óptico. Este tipo de glaucoma no es doloroso y no causa ningún cambio en la visión al inicio.
Algunas personas pueden tener nervios ópticos sensibles a la presión ocular normal. Esto significa que su riesgo de padecer glaucoma es mayor que lo normal. Es importante realizarse exámenes oculares frecuentes para detectar indicios tempranos de daño en el nervio óptico.
Síntomas del glaucoma de ángulo abierto: El glaucoma de ángulo abierto no presenta signos de advertencia ni obvios síntomas durante las primeras etapas. A medida que la enfermedad progresa, se desarrollan puntos ciegos en la visión periférica (lateral).
Glaucoma de ángulo cerrado: Este se produce cuando el iris de una persona está muy cerca del ángulo de drenaje en el ojo y bloquearlo. Cuando el ángulo de drenaje queda bloqueado completamente, la presión ocular aumenta rápidamente. Esto se llama ataque agudo. Se trata de una verdadera emergencia ocular y debe acudir al oftalmólogo de inmediato; de lo contrario, pudiera quedarse ciego.
Muchas personas con glaucoma de ángulo cerrado lo desarrollan lentamente. A esto se le denomina glaucoma de ángulo cerrado crónico. Al principio no se presentan síntomas, por lo que no saben que lo tienen hasta que el daño es grave o sufren un ataque.
El glaucoma de ángulo cerrado puede causar ceguera si no se trata de inmediato.
Síntomas del glaucoma de ángulo cerrado: Las personas en riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo cerrado por lo general no muestran síntomas antes de un ataque. Un ataque de glaucoma de ángulo cerrado incluye los siguientes síntomas:
-Dolor severo en el ojo o la frente.
-Enrojecimiento del ojo.
-Disminución de la visión o visión borrosa.
-Visión de arcoiris o halos de luz.
-Volor de cabeza.
-Náusea.
-Vómito.
Las personas con «glaucoma de tensión normal» tienen una presión ocular dentro de los rangos normales, pero muestran signos de glaucoma como puntos ciegos en el campo de la visión y daño del nervio óptico.
Algunas personas no muestran señales de daño, pero tienen una presión ocular más alta de lo normal, llamada hipertensión ocular. Estos pacientes se consideran «sospechosos de glaucoma» y tienen un mayor riesgo de desarrollarlo. Algunas personas son consideradas sospechosas de tener glaucoma aunque la presión ocular sea normal. Por ejemplo, sus oftalmólogos pueden notar algo diferente en el nervio óptico. Cualquier persona que sea sospechosa de tener glaucoma debe ser evaluada cuidadosamente por su oftalmólogo. Un oftalmólogo puede verificar cambios a través del tiempo y empezar un tratamiento si es necesario.
Síndrome de dispersión pigmentaria y glaucoma pigmentario
El síndrome de dispersión pigmentaria (SDP) ocurre cuando, por roce, el pigmento se desprende de la parte posterior del iris. Este pigmento puede aumentar la presión ocular y conducir a glaucoma pigmentario. Algunas personas con SDP o glaucoma pigmentario pueden ver halos o tener visión borrosa después de actividades como trotar o practicar deportes de contacto.
Algunas personas corren un mayor riesgo que el normal de padecer glaucoma. Esto incluye a personas que:
-Son mayores de 40.
-Tienen parientes con glaucoma.
-Son de ascendencia africana, hispana, o asiática.
-Tienen presión ocular alta (hipertensión ocular).
-Tienen hipermetropía o miopía.
-Tufrieron una lesión en el ojo.
-Uso prolongado de esteroides.
-Tienen córneas delgadas en el centro.
-Sufren de estrechamiento del nervio óptico.
-Tienen diabetes, presión alta, migrañas, mala circulación de la sangre u otros problemas de salud que afectan a todo el cuerpo.
Las personas que tengan más de una de estas características corren un riesgo aún mayor de glaucoma.
La única manera segura de diagnosticar glaucoma es con un examen ocular completo. Una prueba de glaucoma que sólo verifique la presión en el ojo no es suficiente para detectarlo.
Examen de glaucoma completo:
-Se medirá la presión ocular.
-Se revisará el ángulo de drenaje del ojo.
-Se examinará el nervio óptico para comprobar que no haya daño.
-Se hará una prueba de visión periférica (lateral).
-Se tomará una imagen o medición por computadora del nervio óptico.
-Medir el espesor de la córnea.
El daño por glaucoma es permanente: no puede revertirse. Sin embargo, puede detenerse por medio de medicamentos y cirugía. Para tratar el glaucoma, su oftalmólogo puede seguir uno o más de los siguientes tratamientos.
Medicamentos para el glaucoma: En general, el glaucoma se controla con gotas para los ojos. Estas gotas para los ojos, que se colocan a diario, disminuyen la presión en el ojo. Algunos de estos medicamentos lo hacen reduciendo la cantidad de fluido acuoso que produce el ojo. Otros disminuyen la presión ayudando a que el fluido atraviese mejor el ángulo de drenaje. Los medicamentos para el glaucoma pueden ayudar a mantener la visión, pero también pueden producir efectos secundarios. Algunas gotas para los ojos pueden causar:
-Sensación de picazón o comezón.
-Enrojecimiento de los ojos o de la piel alrededor de los ojos.
-Cambios en el pulso y la frecuencia cardíaca.
-Cambios en el nivel de energía.
-Cambios en la respiración (asma o problemas para respirar).
-Boca reseca.
-Visión borrosa.
-Crecimiento de las pestañas.
-Cambio en el color de sus ojos, piel o párpados.
TRATAMIENTOS PARA GLAUCOMA
Cirugía con rayo láser: Existen dos tipos principales de cirugía láser para tratar el glaucoma. Estas ayudan a que el humor acuoso se drene del ojo. Estos procedimientos usualmente son ambulatorios.
Trabeculoplastía: Esta cirugía es para personas con glaucoma de ángulo abierto, y puede realizarse en lugar de medicamentos o en adición a estos. El cirujano utiliza un rayo láser para hacer que el ángulo de drenaje funcione mejor. De esta manera el humor acuoso fluye adecuadamente y la presión dentro del ojo se reduce.
Iridotomía: Este procedimiento es para personas que sufren de glaucoma de ángulo cerrado. El oftalmólogo utiliza un rayo láser para crear un pequeño orificio en el iris. Este orificio ayuda a que el humor acuoso fluya al orificio de drenaje.
Trabeculectomía: En este procedimiento, su cirujano de ojos crea un pequeño pliegue en la esclerótica (la parte blanca del ojo). También creará una burbuja (como un bolsillo) en la conjuntiva llamada ampolla de filtración. En general, se encuentra oculta debajo del párpado superior y no puede verse. El humor acuoso se podrá drenar del ojo a través del pliegue e ingresará a la ampolla. En la ampolla, el fluido es absorbido por el tejido alrededor del ojo y así se disminuye la presión.
Dispositivos de drenaje para el glaucoma: Se implanta un pequeño tubo de drenaje en el ojo. De esta manera se envía el fluido a un área de recolección llamada reservorio. Se crea este reservorio por debajo de la conjuntiva (es la membrana delgada que cubre la parte interna de sus párpados y la parte blanca de sus ojos). El fluido se absorbe hacia los vasos sanguíneos aledaños.
Cirugía de catarata: Para algunas personas con ángulo estrecho, la remoción del lente natural del ojo puede bajar la presión ocular. Cuando existen ángulos estrechos, el iris y la córnea están muy cerca el uno del otro. Esto puede bloquear el canal de drenaje del ojo. La remoción del lente ocular mediante una cirugía de catarata crea más espacio para que el fluido salga del ojo.
¿Cómo se realiza la cirugía de implante de drenaje de glaucoma?
La cirugía de implante de drenaje de glaucoma suele ser un proceso ambulatorio. En general, el procedimiento toma una hora o menos. Consiste en lo siguiente:
Se le dará anestesia para adormecer el área ocular y medicamento para ayudarle a relajarse.
Existen varios tipos de implantes de drenaje de glaucoma. Todos tienen un tubo blando y flexible conectado a una placa pequeña. Esa placa es muy delgada y curva para que se apoye cómodamente en el globo ocular.
Su cirujano de ojos hará un bolsillo debajo de la conjuntiva transparente. La placa se colocará en este bolsillo y se apoyará sobre la esclerótica. El tubo diminuto que está conectado a la placa se introducirá en la parte anterior del ojo. El líquido acuoso saldrá del ojo a través de este tubo y así se reducirá la presión ocular. El líquido se acumula en un pocillo encima de la placa (llamado depósito o ampolla). Ese líquido es absorbido naturalmente por su cuerpo.
Después del procedimiento, pueden colocarle un parche en el ojo y es posible que tenga que usarlo durante la noche. Su visión puede ser borrosa durante varios días o semanas.
No debe agacharse, esforzarse, ni levantar objetos pesados durante la recuperación.
La mayoría de las personas con un implante de drenaje para glaucoma necesitan continuar usando sus medicamentos para el glaucoma.
¿Cuáles son los riesgos de la cirugía de implante de drenaje de glaucoma?
Como en cualquier cirugía, los implantes de drenaje de glaucoma tienen el riesgo de presentar problemas o complicaciones. Estos son algunos de los riesgos:
-Cicatrización dentro o sobre el globo ocular.
-Infección del ojo.
-Sangrado del ojo.
-Exceso de salida de líquido del ojo, causando presión ocular muy baja.
-Catarata.
-Edema corneal (inflamación de la córnea en la parte frontal del ojo).
-Pérdida de visión.
-Visión doble.
-Necesidad de una segunda cirugía de glaucoma o de extraer el implante.
*La ingesta de aspirinas o anticoagulantes puede aumentar el riesgo de presentar problemas de sangrado durante la cirugía.
Este procedimiento ayuda al control de la presión intraocular, mantener tu visión, y evitar la progresión de la enfermedad.
